Serie · Historia de la función policial en el Perú
La policía moderna (1930-2002)
El proceso de cambio de la sociedad peruana avanzó pese a que los cuartelazos y las conjuras de partidos amenazaron el sistema, alternando dictaduras con gobiernos democráticos. Las instituciones policiales no pudieron librarse de esas luchas políticas, unas veces como parte de los conjurados y otras como instrumento de la represión de los gobernantes.
Mientras tanto, la ciudad creció desproporcionadamente y la integración del mundo rural se acentuó con la migración interna. Las viejas estructuras sociales dejaron paso a una sociedad emergente, sin que ello eliminara las contradicciones: en cierta forma estas se alimentaban tanto de la exclusión social como de una integración desventajosa al orden económico mundial. Todo ello repercutió en nuevas formas de delincuencia y en nuevas fuentes de malestar social.
Tres instituciones paralelas
La especialización creciente fue marcando una diferenciación interna que terminó institucionalizándose.
- La Policía de Investigaciones del Perú surgió a partir del Cuerpo de Investigación y Vigilancia, alcanzando autonomía en 1948.
- El Regimiento Guardia Republicana se institucionalizó a partir de 1934. De corte castrense pese a su función orientada al orden interno y a la seguridad del Estado, fue comandado por oficiales procedentes del ejército hasta pasada la primera mitad del siglo XX.
- En 1944 se unificaron la Guardia Civil y el Cuerpo de Seguridad.
Hacia la segunda mitad del siglo el reparto estaba consolidado: la Guardia Republicana asumía la seguridad del Estado, la custodia de establecimientos penales y la seguridad de las fronteras; la Policía de Investigaciones, la investigación técnica y científica de los delitos para una mejor administración de justicia; y la Guardia Civil, la seguridad urbana y rural y el mantenimiento del orden.
El costo de la separación
Cada institución desarrolló su propio sentido de identidad, lo que generó una competitividad por celo profesional que acabó produciendo más de un problema de eficacia operativa, sobre todo cuando las tres empezaron a desarrollar organismos de funciones análogas.
Es el defecto congénito de la arquitectura diseñada en 1919, descrita en el capítulo anterior: tres cuerpos con doctrinas, escuelas y escalafones separados, operando sobre el mismo territorio y frente a los mismos fenómenos. La duplicación de esfuerzos y la falta de intercambio de información no son fallas de conducta individual sino consecuencias previsibles del diseño.
El conflicto de 1941
Durante el conflicto con el Ecuador en 1941, unidades policiales participaron en el teatro de operaciones militares, entre otras acciones en la toma de los puestos de Carcabón y Huabillos y en la defensa del puesto de vigilancia Puerto Moreno. De ese conflicto procede la figura de Alipio Ponce Vásquez (1906-1941), reconocido posteriormente como héroe nacional.
La ciudad de la crisis
El explosivo desarrollo urbano de las ciudades costeras, especialmente de Lima, con sobrepoblación y marginalización de gran parte de sus habitantes en medio de la crisis económica, repercutió en niveles de pobreza más acentuados. Ese contexto resultó propicio para la delincuencia y para fenómenos de anomia social, y se manifestó en nuevas modalidades delictivas que fueron marcando la evolución de los institutos policiales y, estructuralmente, empujándolos hacia la unificación.
A ello se sumó la dificultad del Estado para responder a una masa poblacional urbana cada vez más consciente de su ciudadanía y que en virtud de ello exigía sus derechos.
El conflicto armado interno
En 1980 se iniciaron las acciones armadas de Sendero Luminoso y, poco después, del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru, dando comienzo al periodo más violento de la historia republicana peruana.
Las fuerzas policiales enfrentaron ese conflicto y sufrieron numerosas bajas en atentados y enfrentamientos. Combatir en esas condiciones y seguir prestando a la vez el servicio policial ordinario impuso un desgaste que hizo necesario un cambio estructural.
Este capítulo trata un periodo cuyos hechos, responsabilidades y cifras han sido objeto de investigación oficial y de debate público sostenido, y este archivo no está en condiciones de arbitrarlo. El lector que busque un tratamiento documentado del conflicto en su conjunto —incluidas las conclusiones sobre la actuación de los distintos actores— debe acudir a fuentes especializadas y a los informes oficiales elaborados al respecto; una introducción general se encuentra en la entrada de Britannica sobre Sendero Luminoso. Aquí se registra únicamente el efecto institucional: la presión del conflicto fue el factor que precipitó la unificación.
1988: la unificación
A partir de 1986 se inició una serie de reformas que decantaron en la unificación de los institutos policiales. La evolución de las formas delictivas y las necesidades de orden y seguridad exigían una institución moderna y eficiente. El 6 de diciembre de 1988 nació la Policía Nacional del Perú.
El siglo XX terminaba planteando retos que excedían la capacidad funcional de las tres instituciones por separado. La criminalidad había evolucionado de tal forma que mantener dividida la fuerza policial resultaba poco adecuado: se requería contundencia en la respuesta, y ello exigía unidad. La situación se hizo más apremiante con la aparición del narcotráfico y de los fenómenos terroristas, que reclamaban una respuesta basada en unidad de comando, de doctrina y de acción.
El cierre del recorrido
El 29 de diciembre de 1999 se dio a la Policía Nacional del Perú su Ley Orgánica. La serie original cerraba en 2002, cuando la institución unificada tenía trece años de existencia, con una declaración de compromiso con un marco democrático y de respeto a los derechos humanos.
Visto el recorrido completo desde el primer capítulo, la línea que lo atraviesa es la tensión entre dos modelos: el cuerpo militarizado, dependiente del poder político de turno, y el cuerpo civil, profesional y estable. Esa tensión aparece por primera vez en el reglamento de 1873, reaparece en 1919, y sigue siendo el marco en el que se discute hoy cualquier reforma policial en el Perú. La serie no la resuelve; la documenta.
Las fuentes y sus límites están en la página de fuentes.